1 · Sin sesgo de partida
Respondes a la idea, no a la marca
- No verás siglas, ni «izquierda» o «derecha», ni palabras de combate como «okupas» o «ley mordaza».
- Cada medida viene con su coste, para que no baste con decir que sí a lo que suena bien.
- No hay patrón que seguir: a veces estar de acuerdo te acerca a un lado y a veces al otro.
- Dilemas entre dos opciones razonables, como cuando hay que elegir con un presupuesto limitado.
- Contexto y argumentos: cada pregunta te dice cómo están hoy las cosas y te da el mejor argumento de cada lado.
- Propuestas a ciegas para que compruebes si juzgas igual una idea sin saber quién la propone.
- Orden aleatorio y nunca dos preguntas del mismo tema seguidas.



